//-->

8.2.09

La extinción de la monogamia

La monogamia no sobrevivirá en los próximos treinta y cinco años, desaparecerá de la sociedad hasta como un ideal. El concepto no es más que una útil convención social que raramente ha sido respetado en la práctica. Así lo afirma el escritor Jacques Attali publicadas en la Edición especial del Trigésimoquinto aniversario de Foreign Policy.

El presente, con el que día a día se construye el futuro (vaya descubrimiento estoy haciendo, hoy me siento como dice Boorstin "un descubridor”), está lleno de pequeñas revoluciones que ya no se sueñan para ser libradas en barricadas de adoquines en las calles, sino en las mentes y en las conciencias de los seres humanos. La tercera guerra mundial, que para algunos inició un 11 de setiembre, no se libra por un territorio específico (alguna una guerra relámpago empezando ordenadamente el día primero del año fiscal para ocupar los estados vecinos, por ejemplo), ni por el petróleo o el agua como lo habían previsto algunos futurólogos (ahora obligados a vertir un nuevo futuro), la nueva gran guerra se combate por ocupar la conciencia, la mente y las convicciones de los seres humanos con la propia concepción del mundo y sus divinidades celestiales y pedestres. La nueva guerra es una lucha por la influencia en las mentes de la mayor cantidad de seres humanos. No es por casualidad que la mayor potencia mundial sea a su vez la mayor productora de contenidos, de íconos, de ”pundits”, de “referencias culturales”, de científicos, de expertos en manipulación de masas, de premios nobeles, de creadores de películas, de discos. Cómo era que la antigua y derrotada Unión Soviética pretendía triunfar en la lucha por la dominación global si su producción cinematográfica, discográfica, iconográfica era tan mala, tan –pecado capital en la cultura de masas- aburrida, excepción hecha del Ché Guevara, un ícono redondo por donde se mire. Aún así, los teóricos soviéticos entendían mejor que nadie este factor crítico del éxito de su lucha por la hegemonía: la necesidad de ganar la batalla de las mentes de los habitantes de Occidente influenciables por la cada vez más relevante “cultura de masas”, sin embargo, en general, fueron incapaces de conciliar las limitantes impuestas a la libertad personal con la creación humana de contenidos potables para el consumo masivo de esas mentes que eran el objetivo de su lucha por el dominio. Sí, hubo un esfuerzo centralizado de parte de los líderes del Estado soviético, incluso, como profundos conocedores de la importancia de este requisito lograron el apoyo para su causa de centenares de “comprometidos” creadores de ideas y de contenidos.
Una vez que se alcanza la hegemonía una forma de asegurar el continuo predominio de sus propias ideas es cuestionando el orden establecido. Incluso con un ataque preventivo las ideas prevalentes en la mente de las mayorías deben recibir constantemente nuevos estímulos y retos que las pongan en duda, que las hagan cambiar, modificarse, evolucionar siguiendo, eso sí, el hilo que discurre desde el poder dominante. La revista Foreign Policy http://www.foreignpolicy.com/ aprovechó la ocasión de su aniversario para preguntarle a varios especialistas sus pronósticos sobre cómo cambiarán en los próximos treinta y cinco años las concepciones del bien y el mal, lo bello y lo horrible, lo aceptable y lo inaceptable.
En esa edición especial, el escritor Jacques Attali se atreve a dar su predicción para el futuro de las relaciones entre hombres y mujeres. Para él, la monogamia no sobrevivirá en los años venideros, desaparecerá de la sociedad hasta como un ideal. Abolida la monogamia la sociedad no regresará a la poligamia, sino que se estipulará una concepción radicalmente diferente de las relaciones amorosas y sentimentales, afirma Attali. Las sociedades pronto aceptarán como algo válido las relaciones con distintos compañeros que a su vez las tendrán con otros compañeros. No contempla la posibilidad de que una persona se relacione formalmente con un grupo de personas a la vez , principalmente por razones económicas –para mantener una transmisión ordenada de la propiedad- y porque la monogamía proteje a las mujeres en contra de los excesos de los hombres. Attali cita varias tendencias para justificar su apuesta: la intrusión del Estado en las vidas de las personas revelará en gran detalle la vida privada con sus verdades de múltiples vidas y compañeros, la hipocresía de la sociedad será dada a conocer con mayor facilidad; el aumento de las libertades individuales que ha hecho posible cambios en otras áreas anteriormente impensadas como la de los matrimonios homosexuales; la expectativa de vida cada vez más alta hará más difícil pasar la vida amando a solo un compañero; los avances tecnológicos que continuarán debilitando los lazos entre la sexualidad, amor y la reproducción. La abolición de la monogamia cambiará todos los aspectos de la vida, desde los aspectos financieros, las relaciones con los hijos y el papel del Estado en relación con la familia, todo este cambio ya empieza a estar visible detrás de la hipocresía actual que se refleja en libros, películas, la música, pontifica finalmente Attali.

El Estado Mayor de “pundits”, de hacedores de opinión, de íconos continuarán lanzando sus ideas, es en la mente del individuo -cada vez menos uno y más plural- donde las ideas lucharán su propia batalla por prevalecer, por multiplicarse como un gen exitoso, o por desaparecer en la caduca nimiedad.

Etiquetas: ,

9 Comments:

Blogger Alfonso Chacon Rodriguez said...

No había que esperar otra cosa de un francés, si al fin ya al cabo lo que propone Attali es en cierta manera formalizar los que los franceses vienen haciendo desde el siglo XVI. Claro, para otras sociedades, como la china, la musulmana, las africanas (y por qué no, algunas como la nuestra) no suena a nuevo tanto alboroto. Las excusas tecnológicas, de aumento de expectativa de vida, de revolución sexual, son meros rellenos argumentales para darle peso a un artículo que lo único nuevo que dice es que el modelo medieval de matrimonio romántico inventado en occidente, y reforzado como unidad económica de sostén eficiente de individuos durante la revolución industrial, está caduco.

20/9/05 5:16 p. m.  
Blogger MaleNa Ezcurra said...

No puedo pensar en una sociedad que no sea monogamica, nuestra mente no está preparada para serlo.
Es verdad que hay culturas que tienen una trama asi, pero modificar de un zas o lentamente una estructura social tan tradicionalista.

Un cariño, siempre tus post movilizan.

28/11/07 8:48 p. m.  
Blogger Laluz said...

35 años? no creo, puede que se produzca el cambio y me parece lógico porque la monogamia no es natural en el hombre, pero 35 años es muy poco tiempo. Estas revoluciones se dan en siglos.

29/11/07 6:27 a. m.  
Blogger Sirena said...

Pues nada nuevo dice este señor pero me recordó un artículo que leí en una revista anarquista donde se hablaba de las relaciones sentimentales libres, lo cual, para nada significaba falta de compromiso ni de afecto, sino un rompimiento total con todo concepto de pertenencia que evidentemente se ha traducido en la monogamia y en las concepciones tradicionales de fidelidad... El reto está en poder tener diversos lazos y a la vez estar comprometido en el sentido de involucrado con las personas como sujetos y no como objetos desechables. O sea, queda un largo camino para construir relaciones libres pero sensibles y solidarias, no utilitarias.

29/11/07 2:39 p. m.  
Blogger BUDOKAN said...

Muy buen análisis éste que se plantea. La verdad que me considero monogámico y me resulta casi imposible pensar un modelo económico que soporte otro tipo de institución familiar. Muy buen debate el que has armado. Saludos!

29/11/07 3:17 p. m.  
Blogger Heriberto said...

Este es un tema del que se pueden sacar muchos puntos, para usar el lugar común: "da para más".

30/11/07 10:38 a. m.  
Blogger Heriberto said...

Este es un tema del que se pueden sacar muchos puntos, para usar el lugar común: "da para más".

30/11/07 10:38 a. m.  
Blogger Margot said...

A mí lo que me preocupa de todo esto es la desaparición de la lealtad en cualquier tipo de relación... la creación de lazos cada vez más superficiales y vacíos.

Por lo demás.. la monogamía hace tiempo que me parece caduca pero por otras razones por las que acabará desapareciendo. No soy optimista al respecto, no se tratará de tener más libertad y criterio, más bien todo lo contrario: despojar de sentido al sentimiento.

En fin, cualquiera sabe...

3/12/07 5:17 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola, acabo de leer el post me parece muy acertado todo, quisiera añadir mi experiencia personal por que yo estuve con 2 chicas a la vez vivíamos los 3 juntos y estábamos superbien.

El caso es que pienso que hay una imagen sobre este tema muy equivocada por que la mayoría lo ven como una fantasía sexual más que una convivencia harmoniosa.

El caso es que mis chicas se ayudaban en las cosas del hogar y eramos un grupo muy unido, nos queríamos mucho, ahora estoy residiendo en otro lugar y estoy deseando de volver con ellas y volver a vivir juntos.

19/1/11 7:47 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home