y II
-Estoy escribiendo un par de ideas sobre Depeche Mode, una: "Las influencias intimistas de la guitarra electroacústica en el albúm Exciter", y otra que cuando la termine puede ser "Lamentos sobre la inevitabilidad del pecado y inutilidad del arrepentimiento en las letras de las canciones de Martin Gore para Depeche Mode".
-Ya veo ,¿Cuál es Martin Gore?-pregunta ella ahora un poco más familiarizada con el trío británico gracias a la influencia de él- ¿Es el de las plumas?
-Sí, es el de las plumas y las enaguas. ¿No fuiste a verlos cuando estuvieron en Costa Rica en el 92?
-No creo que mi maestra de quinto grado me hubiera dejado ir a ese concierto.
-En esa visita destrozaron los cuartos del Hotel, le pegaron a los travestis que para su esparcimiento fueron contratados por la producción del evento, hicieron todo lo que se esperaría de unas verdaderas estrellas del pop.
-¿Y cuál canción tenés ahora como tu favorita?
-Justamente la venía escuchando en el carro: "Down", del segundo album como solista de David Gahan, el cantante, escrita por el mismo: "Down on the ground/there's nobody around /and the snow is falling ....", ese es el estribillo. Es suficientemente triste como para que sirva de himno de esta etapa por la que estoy pasando. La canción inicia con una súplica dolorosa: "Estoy solo/ Quiero tu compañía/Ven/ No tienes que hablar/ ni siquiera ser educada -traduce libremente él- Es un lamento, de alguien a quien no le importa nada y reconoce que está "abajo en el piso", sólo lo puede aliviar la presencia del otro que ni siquiera tiene que hacer nada más que estar presente, ni siquiera molestarse en ser educada. Me identifico con la situación. Eso es lo que pasa con los años, ya lo verás niñita veinteañera, cada vez te identificarás con más cosas, cada serán menos ajenas las situaciones que ves expuestas en los medios, en la cultura pop.
-Pero ahora te veo mejor, cuando te conocí para fin de año estabas mucho peor, mucho peor- sonríe con la boca dejando ver sus dientes levemente adelantados y sonríe con sus ojos en los que él siempre ha creído ver un brillo revelador.
Alguien los interrumpe en el claroscuro de ese bar de vinos del este de San José. La anfitriona vestida de negro los invita cordialmente a realizar una visita guiada a la cava subterránea, la sonrisa cordial de la vendedora se apaga al momento de reconocerlo a él, la expresión en el rostro de la anfitriona se vuelve hosca, no termina siquiera su discurso de ventas, como si hubiera notado la presencia de un apestado se aleja precipitadamente de la mesa de los dos.
-La viste Ana, esta es la anfitriona de la que te he hablado.
-Sí, la que según tus cuentas te vuelve loco.
-La misma. Notaste como reaccionó cuando notó mi presencia
-Como si hubiera visto un leproso.
-Bueno al menos no la dejo indiferente –dijo él, sin querer contarle más cosas de la vendedora: la relación amorosa que mantenía con el chef del lugar,por ejemplo, o el carro que conducía, el barrio donde vivía.
-No, para nada indiferente, fue como si hubiera visto al diablo-sonrió, otra vez-. Ví también sus silicones.
-Por supuesto, es inevitable Ana- no le quiso decir que eran de reciente aparición, ni del rumor que los rodeaba.
-Sabés que los silicones ya no están de moda. Te doy un dólar por cada teta con silicón que hayas visto en la gala de la entrega de los oscares.
-Ciertamente no serían las de la ganadora del Oscar a mejor actriz secundaria. Pero, quiero tu opinión Ana: ¿Por qué creés que ella actúa así cada vez que me ve? El otro día repartía copas de vino gratis en las afueras del restaurante de este tano argentino y al verme salió corriendo, tal y como lo hizo hoy.
-Ya es tarde, me tengo que ir. Y estoy muy lejos de casa -Ana se cuidó de no hacer ninguna mención al esposo que la esperaba, a esa hora el partido de futbol había terminado y ya estaría de vuelta en la casa; aunque quizás yo, como correcto narrador, debería emplear el vocablo "hogar".
El pidió la cuenta, al salir del local no observó a la bendita anfitriona que lo eludía sin disimulo, acompañó a Ana hasta el parqueo, luego observó de pie bajo la lluvia como se alejaba ella en su auto. Sola.
Info:
Oscar 2008 a la mejor actriz de reparto: Tilda Swinton http://www.newsthings.com/category/tilda-swinton/
Depeche Mode: http://www.depechemode.es/
http://www.rincondesconexion.blogspot.com/2008/02/depeche-mode-2-madurez-fue-en-1989.html
Etiquetas: Ah, ficción, San José con aguacero