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4.1.07

Tres capuccinos

Sí, ya sé que no se toman capuccinos después de las 10: 30 am., lo aprendí en Siena con la Señorita Lollofrígida, quiero decir la Lolofrígida, acabo de pedir el tercero de la tarde, no quiero perder el sitio, esa mesa en la cafetería del Terra Centro Comercial tiene la mejor ubicación para escuchar el concierto gratuito de un grupo nacional que tiene hasta toneladas de groupies. Hoy, la víspera de la víspera del día de Navidad, me acompaña con su alegría el fantasma bello en que convertí a ella, desvaído y con mucha voluntad, trata de animarme, mientras yo disimulo sin mucha vocación de actor. No es su culpa. Desde niño siempre lo de las culpas ha sido mi territorio y mi dominio. Me distraigo, procuro al menos. ¿Por qué no escribir canciones?, me digo en silencio, mientras ella habla y se divierte observando ajena los gestos extasiados de las fanáticas que se saben todas las canciones del grupo, -será la acústica del sitio al aire libre, serán mis oídos desequalizados por la natación (ya se sabe que nada bueno deja el deporte) pero no me es posible entender las palabras que el cantante de la banda pronuncia en idioma español-, al mismo tiempo ya escucho en mi I- pod cerebral mi composición, la imagino recargada de cuerdas, riffs solemnes para hacer solemne la creación, ya la tengo lista, ahora solo es cuestión de escribirla: “ que sentido tiene eeestar vivo..., la absurda existencia... , sin tu latido...”, bahh lo mismo me pasara si me pusiera a pintar: solo Kitajs y Kandinskys saldrían (no con esa calidad, sino con una influencia autoencorsetadora muy cercana al plagio descarado), por eso no escribo canciones, ni pinto, sólo por eso. El café, probablemente, agrava mi ansiedad, mi agudo sentido de la desubicación, la molestia de sentirme egoísta con todos menos conmigo mismo. “Mi policía mental ha empezado a utilizar gases lacrimógenos”, siempre me pareció escuchar esa frase en una canción de Luccio Dalla que en la casetera de su Fiat Supermirafiore bianco siempre escuchaba la Señorita Lollofrígida, digo la Lolofrígida. Perdón por la tristeza. Estoy confundido en la intemperie dudosa del frente de una encrucijada, de un agreste jardín con senderos que se bifurcan y se entrelazan y que me hacen pensar que es posible que mis expectativas sean las incorrectas y que al final los árboles sanguíneos no tienen por qué tender a mi paso sus cacareadas sombras de bondad, de solidaridad o de pinche respeto, que mi creencia de que los de mi alrededor solo quieren cogerme (excusas por el francés) o seguir indiferentes con su pantomima o con la mía es algo que solo se hace más grande con el tiempo. Aquí en el pecho. Esto de las fiestas de Navidad y Año Nuevo es una mierda.

13 Comments:

Blogger Homo surfus said...

Mae, un capuccino a las 4 de la tarde no tiene precio y repicando esa canción (de Aute?) y rememorando los días en Italia y en días de Navidad y que todos te quieran coger!!

4/1/07 1:28 p. m.  
Blogger julia said...

tal vez fue que te tomaste demasiados capuchinos. Es demasiada cafeína para una sola tarde...hombre...


felíz navidad 2008...recordá que comenzará antesde halloween!!
jajajja

4/1/07 2:12 p. m.  
Blogger Heriberto said...

Homo surfus: todos me quieren coger pero en el mal sentido del verbo, hombre. Y sí, la canción la había escrito Aute antes, por eso no escribo canciones porque otros las encuentran primero que yo, ja,ja.

Julia: hola, sí demasiada cafeína, falta de endorfinas, que sé yo, feliz navidad 2008 a vos también. Por cierto si encuentro algo más de Krahe te lo hago llegar, en algún lugar tengo algo que salió de él en un libro.

4/1/07 3:19 p. m.  
Blogger marmol said...

será en Siena que solo en la mañana se toman los cappuccino.

Totalmente deacuerdo con vos, eso de las fiestasde Navidad y Año Nuevo son una mierda, que dicha que se terminaron, jajaj

Saludos

4/1/07 8:32 p. m.  
Blogger Lady Zurikat said...

Es que las fiestas privadas, uno elige con quien, como y donde pasarlas. Pero estas megafestividades, publicas, no hay escapatoria. Tanto que se pregunta con 'quien las pasas' en vez de 'con quien festejas', es algo que hay que pasar si o si.
Me alegro que puedas practicar natacion, aunque las orejas no te quedan afinadas; por culpa de una de ellas la maxima profundidad para mi es la bañera.

4/1/07 8:46 p. m.  
Blogger India Ning said...

Es curioso, fíjate tú que ayer mismo me tomaba unos Martinis con Fabio Testi a las 10 de la mañana, pensando que sólo Bukowski podía hacer esas cosas. Estábamos en una terraza del Maremagnum, de cara al Mediterráneo, esperando que un grupo de senegaleses ofrecieran un concierto en su idioma natal. Y lo que para ti es la culpa, para mí es el humo, y con cada inhalación de rubio asesino, me preguntaba cómo cojones te estaría sentando la Navidad.
Que sí, que sí, que es una mierda, pero mientras podamos llegar a esa conclusión entre Martinis y capuccinos, con Fabio y Gina (por muy frígida que sea), a pie de playa, firmo por ella.

Ciao bello!!! Felice anno nuovo!!!

5/1/07 7:21 a. m.  
Blogger Heriberto said...

Marmol: pues eso me enseñaron en La Toscana y como yo soy tan obediente y tan sumiso ni lo cuestioné. Lo mejor para vos, por cierto me sigue costando mucho poner comentarios en tublog.

Lady zurikat: de acuerdo con vos, eso de las fiestas grandes ya han perdido todo su sentido. Un abrazo de zurikato.

Amiga Mía: recuerdo el día de la caminata que me pegué en medio de los 38 grados de la estatua de Colón al Maremagnum, aunque luego el almuerzo valió la pena. Pués fijáte que igualmente yo, bajo la sombra de un almendro en frente del oceáno pacífico en Guanacaste, Costa Rica, pensaba en cómo estarías llevando las fiestas y con ese cava tan cercano como la tenés vos. Un abrazo de felicidades.

5/1/07 9:24 a. m.  
Blogger India Ning said...

Heri, que sepas, para cuando vuelvas por aquí a invitarme a una mariscada en el Maremagnum, que yo no pienso ir de Colón hasta la terracita a pata. A mí esas cosas me matan. Y que sepas también que el 2007 se prevee el año más caluroso de los últimos... 4 SIGLOS!!!

(en mi coche y con el aire acondicionado a tope) :O :)

5/1/07 10:07 a. m.  
Blogger Clarice Baricco said...

snif snif snif...me pusiste triste...

un lecherito de la parroquia del puerto de Veracruz te caerá bien y escuchando la marimba, qué más?

me encanta el ingenio de tus letras

abrazotes con latidos...

5/1/07 1:32 p. m.  
Blogger Heriberto said...

Amiga Mia: trato queda hecho y nunca deshecho.

Clarice: espero que hayas pasado unas felices fiestas. Lo mejor para vos y los tuyos en este nuevo año. Y eso de Veracruz me parece estupendo, algún día te contaré de mis fallidas clases para aprender a tocar marimba.

5/1/07 4:21 p. m.  
Blogger Marga said...

A mí el café es que me sienta fatal, como cuernos de rinocerontes quemados dando descargas en cada terminación nerviosa... pero aun con un par de gin-tonic tras las diez am pensaría igual... esto de las fiestas es una mierda!

Vivir para ver, que diría el canalla de Aute.

Besosssssss muchos con sabor a limón, sin ginebra, hasta las próximas

8/1/07 8:30 a. m.  
Blogger India Ning said...

Heri, se me ha pasado la neura navideña y de otro tipo, y he vuelto. Sigo con la misma identidad (aunque tus sugerencias me tentaron) ;)

Te espero en casa. Carver se ha dado una vuelta por allí.

Besos!!!

8/1/07 11:12 a. m.  
Blogger Gustavo Adolfo Chaves said...

Allá en tu Malpaís, Heriberto, donde yo estuve, donde se enciende Santa Claus y se apaga el mar, y a donde van los gatos convertidos en groupies, cuando los vientos de las compras no calman y desesperan, hay un camino corto a los capuccinos: estás en el trópico y cualquier hora es buena. Hasta ahora saco rat para venir a profanar estos recodos, pero este texto en particular lo he visitado mucho. Very insightful, diría Shakespeare.

23/2/07 2:32 p. m.  

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